Yina Calderón no quedó contenta con la operación, porque su tatuaje ya no tiene el ojo, así quedó su imborrable cicatriz

Yina Calderón no quedó satisfecha con los resultados, le aseguró a sus seguidores a través de Instagram que prefería quedarse “culiplancheta” y usar su cuco de espuma, pues esto hubiera evitado todo este proceso dado por una inyección de biopolímeros.

El cirujano que operó a la exprotagonista aseguró que utilizó un estilo especial de sutura y la terapia conocida como Vac para que el proceso de curación sea óptimo, pero ella no quedó satisfecha con los resultados.

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