A este gavilán le implantaron plumas para que pudiera de nuevo volar

En una clínica que atiende animales rescatados en El Salvador, un equipo de veterinarios se esmera en realizar un meticuloso trasplante de plumas a un gavilán café (Rupornis magnirostris), después de que una persona se las cortara para retenerlo como mascota.

La historia comenzó el pasado mes de julio cuando el ave escapó del cautiverio al que fue expuesta por un hombre y llegó a la terraza de la casa de su vecino, quien se conmovió al ver que sus plumas estaban cortadas y no podía volar, decidió entregarlo al policía.

De unos 30 centímetros de altura, con ojos y patas amarillos, un pecho con rayas blanquecinas y castaño claro y una cola pardusca con bandas grises, el ave comenzó a ser tratada en la clínica veterinaria del Ministerio de Ambiente y Recursos Naturales (Marn).

Antes del procedimiento, el Dr. José Coto, un veterinario de 30 años, entregó a AFP el “juego completo de plumas de vuelo” para implantar, obtenido de un halcón pardo que murió meses atrás. En la mesa del quirófano, él y tres asistentes comienzan la operación sacando los restos de plumas de las alas y luego implantando las nuevas.

Se dice que el trasplante, que tomó poco más de dos horas, “acelera” el vuelo del halcón para liberarlo casi de inmediato y reduce el tiempo que tarda en regenerar sus propias plumas, que es de seis meses a dos años. Como buena señal para la operación, el halcón abrió las alas al despertar y comenzó a comer, para “satisfacción” del equipo médico interviniente.

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